miércoles, Jun 19 2024 5:48PM

ONIRIC FACTOR

From the deep dream dominions

¡Salud!

De entre las cenizas del tiempo, mientras sacude el polvo de su pelaje, cierto cánido redactor acude de nuevo a la llamada de la información.

Se que prometí hablar sobre los resultados de la publicación de Bio Guardian, pero la verdad es que he comprobado que no se trataba de un asunto baladí. Son muchas, pero muchas, las referencias que tendría que dar para hablar de lo que se han estado moviendo ese puñado de bytes. Ojo: no confundir exposición, experiencia y creación de contactos con la consecución de vil metal… que si me hubiera hecho rico, ya os lo habría restregado por los morros.

En ese aspecto dejémoslo en un resultado modesto: suficiente para cubrir gastos, invitar a unas cervecitas, contar un par de batallitas y no perder la esperanza en futuros proyectos, que haberlos, ahílos.

Y hablando de Roma… pues aquí os dejo el último retoño de Oniric Factor. Éste, ha sido creado con otros fines muy distintos a los monetarios: el de servir de bálsamo desintoxicante entre tanto “gran” proyecto.


Demon Hunter


Plataformas

GM8

Las gemas negras han sido reunidas y ciudad Vintage esta en peligro.

¿Seras capaz de encontrarlas y expulsar a las fuerzas del mal?

¡A por ellos cazador!

Descargar Demon Hunter desde el servidor de Oniric Factor

Controles:

[X] Atacar
[Z] Saltar
[S] Cambiar Zoom

[Space] Saltar


Demon Hunter es un pequeño proyecto creado como tributo a aquellos juegos que jugabamos en casa entre finales de los 80 y principios de los 90.

De entre estas joyitas a las que nos enviciabamos en nuestro MSX Dynadata, recuerdo una muy especial que conseguía tenerme pegado al monitor durante horas, transportándome a un magico mundo de fosforo verde:

Valis, the Fantasm Soldier.

Hoy, cerca de 20 años despues de haberlo jugado por primera vez y aún frente al prisma de los nuevos tiempos, he vuelto a disfrutar esa jugabilidad añeja masacrando sprites monocromos… no porque se trate del mejor juego del mundo, ni tan siquiera de su época, es más, ni tan siquiera de su género.

Simplemente ha sido porque ha formado parte de mi infancia, dejando su grabada una impronta indeleble en mi memoria.

Espero que este pequeño tributo sirva para que otros puedan disfrutar en parte de aquella experiencia que viví cuando era apenas un lobezno.

Los que me hayan seguido a través de las redes sociales, seguramente ya sepan de que va la cosa, pero os recuerdo los detalles técnicos que he tratado de seguir para hacer que la estética del juego sea lo más fiel posible a lo que se estilaba por aquellos tiempos:

Paleta de 16 colores. En este caso, la original de MSX 1:

Resolución de pantalla:

256 x 192 Pixeles

Máximo número de colores por fila de 7 pixeles (en sprites):

2 colores, incluido el color transparente.

Como grafísta la verdad es que ha sido una experiencia muy gratificante, porque las propias limitaciones del formato me han ayudado a crear una estética mucho más coherente eliminando todo lo superfluo.


Bueno, pues eso es todo por hoy. Espero que os haya alegrado volver a saber de mi, y que las noticias que he traido en mi regreso os hayan parecido interesantes.

¡Nos leemos!

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